Impecablemente vestido. Con 20 minutos de sobra. Mal dormido, pienso tomarme un café y lo dudo: voy a perder el olor a menta que tengo en mi boca. Leo el diario y repaso el discurso.
Se me presenta el dueño , me comenta los ideales de la empresa y le creo que sus empleados son su familia.
Me pregunta por mi formación, por mi familia.
Pienso cada respuesta, en el medio me detengo y busco la palabra adecuada.
Destaco el respeto por los demas y es mi caballito de batalla. (Hubiese elegido otro)
La charla se desarrolla debatiendo sobre valores como la familia, la amistad y el trabajo.
¿Podrá mi jefe sostener esa imagen?
¿Se creerá el personaje que represento?
¿Me lo creeré yo?
Puntapie inicial.
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2 comentarios:
estimado livorno: en mi opiniòn lo mejor es ser transparente. digo, no representar un personajo, sino, hablar por uno mismo. Si el tipo no puede sostener una "imagen", serà un careta...
lo demàs, està en uno.
lo felicito por su blog y me verà por aqui, seguido.
saludos.
Yo creo q tu caballito de batalla tiene que ser otro, y vos sabes cuales...
Saludos desde Malonia, elpe.
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