Para cumplir con el post de este mes voy a utilizar a otros blogs.
Estuve leyendo con mucha tristeza que se tildaba de puto, grasa, de apoyar a Carlos Saul I (?), etc. a aquellos que preguntaban en los restaurantes si un plato es abundante. Las mismas acusaciones o peores caían sobre quien preguntaba por la ensalada rusa.
Esto ya no sorprende a propios ni a ajenos(?), estos años de Palermo Joligud, de papa rustica, de colchón verde y de conejos confitados modificaron notablemente la forma de comportamiento de los argentinos.
Ya no se esperan platos abundantes, ya no existen las porciones para compartir.
Sin dudas prefiero comer en un bodegón en Av. San Juan o en una Parrilla en la ruta 5, antes que en estos bolichitos de los barrios de moda.
No todo está perdido.
viernes, 30 de mayo de 2008
Alerta a los gastronómicos
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todos putos
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2 comentarios:
Tiene razón: me indigna el colchón verde. Pero convengamos algo, ir con una mina a morfar y decirle: mejor compartimos porque no me alcanza es un poco grasun.
me gusta tu blog.
Lo que daria por un rabbit confitado...
Claro que yes!
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